infinito y amor
Niña que Dios me ha dado
para volverme niño,
¿repetirás mi carne?,
¿repetiré tu espíritu?
Así, como te veo,
nunca jamás te han visto
y como yo te nombro
nadie tu nombre dijo.
¿Te copiarán mis versos?
¿Me copiarán tus hijos?
Mis hijos o tus versos,
¿no es acaso lo mismo?
Hay algo más, hay algo
más hondo. Te lo digo
con esta sed inmensa
de amor y de infinito,
mi niña maternal,
niña siempre conmigo
para hacerme más hombre,
para volverme niño.
también es esperanza
La soledad se ciñe sobre mi corazón.
Mi corazón destiñe su rojo bermellón.
La esperanza, esperando,
se cansa de esperar,
igual que el agua cuando
se aburre de ser mar.
Alta nube quisiera ser mi agua aburrida;
llanto de primavera lloviendo por mi vida,
llorando sobre fechas, sobre nombres y años,
sobre cosas deshechas por nuevos desengaños.
Y una querencia mía hacia la tierra avanza,
que morirse algún día también es esperanza.
¿Me desampararán los nombres que recuerdo?
¿Irán al aire, irán al aire en que me pierdo?
Nombres que amando sigo,
nombres que el labio nombra,
sombras que irán conmigo
a perderse en la sombra.
Descansaré esta guerra sobre mi barro inerte,
mientras toma la tierra la forma de mi muerte.
Después, ¡qué duda cabe!, me tornaré más puro.
De lo demás se sabe que nadie está seguro.
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rafael montesinos
Sevilla 1920
Nace y pasa su niñez y juventud en Sevilla. En 1940 se traslada con su familia a Madrid. Desde entonces vive y siente Madrid sin dejar ni un instante de soñar la tierra de sus primeros años.
Tiene en su haber los premios Ciudad de Sevilla, Nacional de Poesía y Nacional de Ensayo.
En la actualidad y desde hace cincuenta años dirige el Aula de La Tertulia Literaria Hispanoamericana.
Ha publicado: Canciones perversas para una niña tonta (1946); El libro de las cosas perdidas (1946); Las incredulidades (1948); Cuaderno de las ultimas nostalgias (1954); País de la esperanza (1955); El tiempo en nuestros brazos (1958); La verdad y otras dudas (1966); Ultimo cuerpo de comformas? (1980); De la niebla y sus nombres (1985) y Con la pena cabal de la alegría (1996).
Uno de los temas recurrentes en la poesía de Rafael Montesinos es la evocación de la infancia. El recuerdo de la niñez que la memoria recupera no con tristeza, sino con suave y dulce melancolía o bien, a través del presente, situaciones o elementos del ahora le conducen a lamentarse de un tiempo ya sucedido.
Así, con esta perspectiva temporal, nos ofrece la soledad, el amor, el recuerdo de la tierra, la muerte… a través de un verso intimista y hondo.
Un intimismo universal donde infancia, tierra y tiempo son sus principales temas, temas a los que une en su obra, principalmente en su poesía ultima, la reflexión sobre la poesía y los poetas por un lado y la reflexión sobre la vida por otro.
Todo ello con un tono hondo y sereno entre sus versos.
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